Oración a San Cristóbal

Oración para el conductor

Dame, Señor, mano firme y mirada vigilante, para que mientras conduzco no cause daño a nadie. A ti Señor, que das la vida y la conservas, te suplico humildemente que guardes hoy mi vida.

Libra, Nuestro Señor Jesucristo, a quienes me acompañan, de todo mal, enfermedad, incendio o accidente.

Enséñame, Bienamado, a hacer uso de mi coche para remedio de las necesidades ajenas.

Haz, Santísimo Señor, que no me arrastre el vértigo de la velocidad, y que, admirando la belleza de este mundo, logre seguir y terminar felizmente mi camino.

Te lo pido, Amadísimo Cristo Jesús, por los méritos de tu Santísima Madre, y por la intercesión de San Cristóbal, especial protector de los conductores.

Amén.

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