tumba francesa

La tumba francesa. Sincretismo IV.

Tumba francesa.

¿Sincretismo o no?

La tumba francesa es el apelativo que se da a

Unos tambores y por extensión ciertos bailes y cantos en los que se canta y baila a imitación del más elegante francés petit maître.

El baile francés era para los esclavos una expresión de rango social. Era baile negro pero no africano, baile cortesano criollo, cruzado, típico de Haití que se envanecía de decirse francés.

En las actuales tumbas francesas aún se conserva cierto viejo aire de alcurnia. Los hombres visten correctamente y hasta con la elegancia que les es posible.

Las mujeres generalmente en sus tradicionales sayas blancas (o floreadas), con enaguas de hilo, bordadas y lujosas. Sus cabezas invariablemente van tocadas con pañuelos de vivos colores.

Para las tumbas las mujeres se tocaban con el fulá o el madrás, poniéndose el nudo o lazo en la parte posterior. Esta era una manera más modesta y así es la común de hoy día.

Los tambores son ejecutados por tamboreros llamados tambuyé en créole francés.

Cada tambor lleva un nombre particular: catá, bulá, premier y second.

Se tensan sus parches por medio de unas cuerdas que parten de un aro que bordea el cuero, las que son haladas por unos tarugos ganchudos que penetran en el cuerpo del tambor, a base de golpes con una maza de madera.

En el momento actual en las provincias orientales, principalmente Santiago de Cuba y Guantánamo, se encuentran restos de esclavos dahomeyanos, que vinieron de Haití con los colonizadores franceses a partir de 1783, ya transculturados con la cultura francesa, que por las condiciones de desarraigo y el temor que infundían a las autoridades coloniales los sucesos de Haití, se autodenominaban «franceses».

Hablaban con sus amos y entre ellos mismos un francés «acriollado», el patois.

Fundaron las sociedades de recreo y ayuda mutua llamadas «tumbas francesas», las cuales se extendieron por toda la isla, hasta La Habana.

Sólo quedan hoy en Santiago de Cuba la sociedad «La Caridad», y en Guantánamo «La Pompadour», bajo la advocación de Santa Catalina de Ricci.

En el toque de tumba francesa se efectúan distintos tipos de bailes con figuras de danzas europeas: rigodones, cuadrillas, y de pareja desenlazada.

tumba francesa
tumba francesa

Hay figuras que las realiza un hombre solista, muy lucidas, en las que lo premian las tumberas atándole pañuelos en el cuello, ladeados sobre el pecho, en la cintura y rodillas.

En una de las danzas de la tumba francesa se baila alrededor de un poste, tejiendo en él con cintas de colores.

lazos tumba francesa
lazos tumba francesa

Ésta es una danza campesina europea que se ha extendido por las antillas anglo-francófonas y se conoce también en otras localidades de Cuba, como Baraguá, Camagüey, y Gerona, Isla de la Juventud.

El orden de la fiesta lo establecen las más altas jerarquías de la sociedad.

El mayor y mayora de plaza a veces son los que inician el canto, en créole, se incorpora el catá, tambor idiófono, el bulá, el premier y la tambora.

Las órdenes de inicio y los cambios los da la mayora con un silbato.

El coro de «tumberas» responde al canto y suena unas sonajas de hojalata adornadas con cintas de colores y con un largo mango, a las que les dicen baton chachá.

Aunque mantengan el apelativo de francés, las casas de las dos tumbas francesas que aún realizan fiestas mantienen un culto a los patriotas cubanos y adornan las paredes con sus retratos, banderas y escudos de Cuba, y una imagen de la Virgen patrona.

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