La Catedral de San Lázaro

En la ciudad Autun, en el corazón de Francia, existe una prominente catedral dedicada a San Lázaro.

Autun es una población francesa en la región de Borgoña. Su centro histórico posee un rico patrimonio arquitectónico. Quienes la visitan pueden conocer joyas del arte universal como: el mayor teatro de la Galia romana, la puerta de Saint-André, o las murallas galorromanas. Pero, sin lugar a duda, una de las piezas emblemáticas de este patrimonio es la Catedral de Saint-Lazare.

San Lázaro en Autun

En posts anteriores nos hemos referido a dos historias diferentes de lo que hizo Lázaro tras la muerte de Jesús. Una versión lo lleva camino a Chipre. Otra, lo ubica en una travesía por mar hacia Marsella.

En esta segunda versión, Lázaro viaja con sus hermanas María y Martha hasta costas francesas. Una vez allí comienza a predicar y a contar su historia de resurrección y la doctrina del Hijo de Dios. Tenía cientos de seguidores, por lo que pronto se convirtió en el primer obispo de Marsella. Sus reliquias permanecieron ocultas en esta región y posteriormente fueron entregadas en Autun hacia el año 1120. Este hecho hizo necesaria la construcción de una iglesia de peregrinación que fue terminada en el año 1146.

Actualmente la Catedral de San Lázaro de Autun, es una de las construcciones románicas más importantes de Francia. Aunque, a decir verdad, se le incorporaron elementos góticos en distintas reformas. Este edificio fue clasificado en 1840 como Monumento Histórico.

El reposo de San Lázaro

La primera tumba de Lázaro se conserva y puede ser visitada en la ciudad de Betania, próxima a Jerusalén. Pero es en Francia donde descansan sus restos mortales. Paradójicamente en Chipre también se conservan restos de San Lázaro. Esta situación ha provocado un largo debate sobre cuál es la versión verídica de la vida de Lázaro, tras la muerte de Cristo.

La Catedral de Saint-Lazare se construyó con la esperanza de que Autun se convirtiera en un lugar de peregrinación. En la época en que se erigió, el mensaje de Cristo se transmitía especialmente a través de las obras de arte que decoraban las puertas de las iglesias. En este caso se utilizaron las impresionantes esculturas y tallas de Gislebertus Hoc Fecit, considerado uno de los grandes escultores románicos.

El artista representó el Juicio Final en el tímpano de la portada del templo. Este gigantesco mural puede contemplarse desde distintos ángulos. Transmite así un mensaje definitivo a todos los que se acercaban a la Catedral. San Lázaro aparece representado en el parteluz, vestido de obispo con báculo y mitra.

Esta impresionante catedral dedicada a San Lázaro, contrasta con el humilde templo que se consagra a su culto en Cuba. Sin embargo, después de tantos siglos de veneración, no sería justo decir que en uno u otro lado del mundo es más fuerte su poder. Esto es sólo una muestra más de que a Dios se llega mirando, no con los ojos, sino con el corazón.

Giges Autor

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