San Lázaro y Perro

Conversar con Dios mientras estamos durmiendo.

Estaba durmiendo, se me apareció Dios y me habló.

Muchos han estado durmiendo al sentir la presencia divina. Dios se nos aparece en sueños y dialoga con nuestro subconsciente.

Los maestros espirituales de diferentes religiones y culturas coinciden en la importancia de agradecer y pedir protección a nuestros guías, ángeles o santos al comenzar cada jornada. También suelen recomendar realizar este ritual antes de dormir, de manera que pongamos en manos de Dios las vicisitudes que nos preocupan para recibir su guía y protección. Es por ello que muchas veces estos mensajes se nos muestran en sueños.

Aunque no practiquemos la meditación con frecuencia, todos hemos tenido alguna vez sueños que nos conmueven por su mensaje revelador. En el mundo onírico muchas personas han experimentado la sensación de dialogar con seres divinos y de interactuar con animales u objetos místicos. Esta curiosa manera de revelársenos el mensaje divino es difícil de descifrar para muchas personas. Por eso es probable que hayas experimentado diversas sensaciones que van desde la intención marcada de ignorar lo soñado, hasta el sentimiento inevitable de asumirlo como una premonición.

Y Jesús le dijo: “Lázaro, levántate y anda”

Los sueños son valorados de modo diferente por cada cultura. Existen diversos libros que te pueden ayudar a descubrir posibles significados, pero lo mejor será que seas capaz de encontrar tus propias respuestas. Para ello debes comenzar por hacer un ejercicio de introspección, es decir, analizar de modo crítico la situación actual que vives y las conexiones que ese sueño puede tener con tu pasado o previsiones de futuro. Las respuestas que recibirás son tan íntimas que no existe diccionario de sueños en el mundo capaz de reflejarlas, por muy amplio y moderno que sean sus contenidos.

La función más importante del acto de dormir y soñar es que recuperemos fuerzas para que nuestro organismo pueda continuar su funcionamiento óptimo en el nuevo día. Por eso cuando Jesús supo de la muerte de Lázaro, dijo a sus discípulos “Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero yo voy a despertarlo.” Los discípulos dudaron sobre la recuperación de Lázaro, y Jesús, tras confirmarles que había muerto les dijo “Me alegro por vosotros de no haber estado allí, porque ahora tendrán un motivo más para creer”. Cuatro días después Jesús ante la tumba de Lázaro pronunció aquellas palabras que lo trajeron de vuelta del sueño eterno… “Lázaro, levántate y anda”.

Estas palabras divinas son un recordatorio del poder de Jesús Cristo y de nuestra fe inquebrantable en el Milagroso San Lázaro, que supo escuchar la voz de Dios desde el más profundo sueño y seguir su mensaje, desafiando a la propia muerte.

Giges Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *