Cómo conectar con tu guía espiritual

La semana pasada mi post estuvo dedicado a los guías espirituales. Prometí compartir ideas sobre cómo abrir un canal de comunicación espiritual a partir de ejercicios de meditación y visualización. A estos temas está dedicado el post de hoy.

Ten fe en tu guía espiritual

Abrir un canal de comunicación con nuestros guías espirituales no es una tarea simple. Hay personas muy intuitivas que lo consiguen sin dificultad, casi sin proponérselo. Sin embargo, hay otras a las que les cuesta mucho trabajo lograrlo. Generalmente esto se debe a que se encuentran atravesando una crisis de fe. De manera que sus cuestionamientos de la existencia de Dios y del mundo espiritual, los encierra en un círculo caótico de energías negativas que les impide ver más allá de lo evidente. Si sientes que la descripción anterior se parece a lo que te ocurre, es importante que leas este post.

La predisposición emocional es imprescindible para establecer un vínculo con nuestros guías espirituales. Lo primero es tener fe en su existencia, en la existencia de Dios, en la existencia del mundo espiritual. Este sentimiento por mucho que nos lo expliquen, o nos lo quieran hacer creer, no surge en nosotros de la noche al día. La espiritualidad se cultiva desde la infancia. Pero qué pasa con quienes tuvimos una educación alejada de los temas espirituales? ¿No tenemos oportunidades? Pues claro que sí. Sólo que quizás debamos emprender un camino de aprendizaje más complejo. Esto se debe a que estaremos cuestionando siempre nuestra concepción materialista del mundo.  

Lo que nos lleva a la segunda cuestión de importancia: déjate sorprender.

Encuentra a tu guía espiritual

Si te gustan los datos científicos, recordarás que los humanos sólo utilizamos el 10% de la capacidad de nuestro cerebro. Déjate sorprender por el poder de tu mente. Aprende a conectar con el mundo espiritual a través de ejercicios de meditación. Para iniciar estos ejercicios es necesario tener un estado receptivo. Abre la mente y destierra los pensamientos negativos. Céntrate en encontrar paz interior.

La técnica que te propongo es sencilla pero no fácil. Escoge un horario en que nadie te moleste y una habitación tranquila y ventilada. También puede ser en un espacio al aire libre en el que puedas relajarte. Adopta una posición cómoda. Concéntrate en ideas e imágenes que te hagan sentir feliz. Es importante que sean pensamientos positivos, que no te lleven a las risas, sino a un estado de plenitud emocional.

El objetivo es conseguir abrir un canal de energía limpio, que favorezca el flujo de pensamientos optimistas. Cuando hayas alcanzado este estado de relajación y plenitud emocional, podrás comenzar a visualizar. ¿Qué debes visualizar? Pues debes imaginarte en un movimiento ascendente, del modo que quieras. Tu nueva idea será alcanzar una dimensión superior.

En esta dimensión se encuentran los seres que nos guían. Déjate sorprender por tu propia mente. Nadie puede verte. Nadie puede cuestionarte. Deja libre todas tus fantasías. Observa bien porque los guías espirituales pueden presentarse en una diversidad de formas imposible de enumerar. Disfruta el momento de encontrar ese rostro, esa luz, o simplemente esa lejana voz de tu guía espiritual. Saluda y comunícate.

Intenta alargar este momento todo lo que sea posible. Se trata de disfrutar una charla con una vieja amistad. Es un ser que te conoce más que tú mismo. Recuerda que en muchas culturas los guías espirituales son entendidos como tu propio ser desde otra dimensión. Intenta despedirte dejando abierta la puerta al reencuentro.

Este no es un ejercicio fácil. Debes repetirlo muchas veces para poder conseguir resultados. Esto nos lleva al tercer elemento importante: hay que ser pacientes.

Paciencia, la madre de las ciencias

Las primeras veces que hagas este tipo de ejercicios te parecerán quizás encuentros imaginarios. Pero con el tiempo los mensajes e ideas que descubres en ellos, se traducen en respuestas. Es decir, se convierten en soluciones a los problemas que frenan tu desarrollo.

Pero estas respuestas no llegan de modo inmediato. A veces, deben pasar días, meses, incluso años, para que aprendamos una lección de vida. O como dicen algunos gurús, para que se alineen en el universo todas las energías que nos permitan llevar a cabo algún proyecto. Por eso es tan importante ser pacientes. Paciencia y constancia son los conceptos que probablemente más intervienen en la relación con nuestros guías espirituales.

En el próximo post comentaré algunas ideas para que mantengas ese vínculo con tu guía espiritual muy activo. Por ahora disfruta la meditación y no olvides cultivar esta relación cada día. Según ganas experiencia tus guías podrán adaptarse mejor a tu vibración. Así recibirás mensajes más claros y frecuentes.

Giges Autor

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