Oyá, la que bailó y venció

Oyá

Hace unos meses que debía este post a los lectores del Blog Milagroso San Lázaro. Lo debía porque en sueños se me reveló una diosa africana que danzaba en silencio. La precedía un vendaval, una colorida espiral de hojas secas que poco a poco conformaron su vestido multicolor, su precioso pelo recogido con descuido y su rostro africano, perfecto, distante y frío.

Oyá Dé

Al despertar hice mi pesquisa en internet. ¿Qué diosa africana se mueve de tales maneras? ¿Por qué lleva ese remolino de polvo y hojas multicolor? A veces la información te bloquea y terminas abandonando la búsqueda. Por eso es tan importante para quienes nos iniciamos en el mundo espiritual tener un maestro, padrino o chamán que conduzca nuestros pasos. O de lo contrario confiar en tu guía espiritual y esperar a que con el tiempo las respuestas lleguen por sí solas, lo que exige más atención. Oí un canto en mi cabeza. Un antiguo canto cubano a Oyá Dé, en la voz de Lázaro Ros.

Oyá es una diosa yoruba. Representa la tempestad y el viento fuerte que arrasa todo a su paso. Es erguida, firme, rápida, elegante y de mirada penetrante. Es la dueña de la puerta del cementerio. Pero eso no oscurece su belleza, por el contrario, exalta su misterio.

Se dice de Oyá que es una guerrera sensual, de temperamento fuerte. Gobierna con Changó y lo acompaña en sus batallas, es su compañera, su amiga y su amante. La actitud desafiante y el espíritu rebelde de Oyá, la alejan del ideal femenino de la cultura yoruba, por lo que se piensa que su influencia viene de la región norte africana donde las mujeres tenían un papel más importante en las guerras.

Pero si hasta este punto usted cree que el mayor poder de Oyá es la tempestad y la fuerza, olvida dónde radica el manantial de su energía. El amor y las pasiones con dos guerreros, Oggún y Changó, la hacen famosa. Sin embargo fue un ser de paz, Babalú Ayé, quien le obsequió su más valioso poder: el de dominar a los eggunes (espíritus de los muertos).

Oyá y Babalú Ayé

Este patakí se puede encontrar en internet y dice más o menos así:

Bailaban todos los orishas, mientras Babalú Ayé miraba escondido tras la puerta. Oggún lo vió y sabiendo que su hermano se escondía para no mostrar sus llagas, salió y le hizo un traje de pajas para cubrir las heridas y que pudiera entrar a bailar sin temores. Babalú Ayé entró a la fiesta y comenzó a bailar, pero el resto de los orishas se apartaron de él. Oyá al verlo se acercó a bailar junto a él, levantó el viento, el afefe, y mostró a Babalú Ayé ante sus hermanos con la belleza de su cuerpo y rostro. Todos los orishas ese día bailaron junto a él y en agradecimiento a Oyá, Babalú Ayé le dio el poder sobre los muertos. Y desde entonces se dice que Oyá bailó contra la muerte y le venció.

 

Giges Autor

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